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lunes, 11 de abril de 2016

Huevos de tiburón azul en Zeluán

«Nos sorprendió encontrar tantas especies. La ría está llena de vida, es un ecosistema muy completo», aseguran los biólogos

J. F. G.
  • AVILÉS


  • El equipo de biólogos se llevó una grata sorpresa. Durante los tres meses de trabajo de campo en la ría avilesina encontraron «muchas especies animales. Pensamos que la ría está hipercontaminada, pero la realidad es que no está tan muerta. Bajo el agua hay mucha vida», afirma Miralles. El hallazgo más sorprendente se concretó en la playa de Zeluán, huevos de tintorera, el tiburón azul, especie cuyas hembras pueden aproximarse a los cuatro metros de longitud relativamente habitual en aguas europeas y la que más se pesca, hasta el punto de que su nombre figura en algunas listas de especies en peligro de extinción. «Lo más probable es que llegaran ahí por acción de las corrientes, no porque se depositaran directamente», tranquiliza la bióloga. En agosto de 2014 apareció un ejemplar muerto varado en la playa de Bayas.
    Lo que más encontraron fueron mejillones nativos, mucho más grandes que los pigmeos y fácilmente visibles en las paredes de la ría. También ostras. «La ría está llena de vida, es un ecosistema muy completo». El estudio no entró a analizar el nivel de contaminación, solo parámetros como la temperatura o los niveles de oxígeno, nitritos o nitratos, y según Laura Miralles, «estaban dentro de lo normal».
    La cada vez más evidentes proliferación de la vida animal y vegetal en la ría de Avilés se inició en la década de los años noventa del pasado siglo. Los primeros pasos se dieron en tierra firme, renovar y reconducir la red de saneamiento, costosas obras que exigieron levantar medio Avilés, con las inevitables molestias. Alcanzaron otro hito importante en 2005, cuando se retiró el mar de lodo que cubría la parte alta de la ría, a partir del puente de San Sebastián, un vertedero industrial ajeno a cualquier control del que manaba un fuerte hedor que en ocasiones llegaba hasta el corazón de la villa.
    Emisario submarino
    Queda un decisivo paso, conectar las empresas al colector industrial, entramado de 16 kilómetros de longitud que arranca en Tabaza, y canalizar hasta mar abierto los residuos que, una vez tratados en la depuradora de Maqua, hoy en día se vierten directamente a la ría.
    En el primer apartado, está previsto que el colector recoja los vertidos de empresas como Dupont, Fertiberia, ArcelorMittal, Asturiana de Zinc o Saint-Gobain. En este sentido, la consejera de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Belén Fernández, anunció en octubre del año pasado durante una visita al Parque Empresarial Principado de Asturias que los enganches comenzarían a realizarse en los primeros meses del presente año.
    El colector también conducirá las aguas a la referida depuradora, donde se encuentra el cuello de botella. El emisario submarino que tras el proceso de depuración debería trasladarlas hasta mar adentro para liberaras a la altura de la playa de Xagó continúa sin entrar en servicio. Con un coste de dieciocho millones de euros, las obras se dieron por finalizadas en 2011.

    Aparece el cadáver de un pescador en la ría

    Aparece el cadáver de un pescador en la ría de Avilés
    / J. F. G.
    • Se trata de Juan Casanova, de 63 años, y Policía Nacional en segunda actividad

    • El cadáver de Juan Casanova Martínez, policía nacional en segunda actividad, ha aparecido esta mañana en la ría. Un amplio dispositivo de búsqueda formado por Bomberos, Guardia Civil y Policía Nacional lo ha encontrado alrededor de las 11.45 horas, tras la voz de alarma dada por un marinero que solía verlo pescar en el entorno del puerto pesquero y que, según ha manifestado a este periódico, en más de una ocasión le había advertido que uno de los lugares desde donde lanzaba la caña era peligroso, más para alguien como él, que tenía problemas de movilidad y contaba con el apoyo de un 'scooter' eléctrico para sus desplazamientos.
      Casanova acostumbraba a pescar solo al final del paseo de la ría, cerca del muelle pesquero, en la zona con barandilla pero, de vez en cuando, entraba en el mismo puerto pesquero y lo hacía desde la plataforma cercana al surtidor de combustible, donde no existe ninguna protección.
      El primero en darse cuenta hoy de su desaparición, a las 8.30 horas, fue el pescador que le había comentado alguna vez que aquel no era un buen sitio. Hoy, según vio el scooter sin ocupante y las cañas en la plataforma, se dio cuenta de que algo había pasado. Llamó a la Policía Portuaria y se montó un dispositivo de búsqueda que dio con el cuerpo del hombre, en la esquina del puerto, donde una baliza, a unos diez metros de la plataforma desde donde habría caído.
      El fallecido es hermano del propietario del bar Mesa, en Las Vegas.

    Hallan en la ría de aviles cerca de la rula vieja el cadáver de un hombre ahogado

    Hallan en la ría de Avilés cerca de la rula vieja el cadáver de un hombre ahogado

    Los investigadores revelan que la víctima es Juan Casanova, policía prejubilado de 63 años que acudió regularmente a la zona para pescar

    11.04.2016 | 12:33
    Hallan en la ría de Avilés cerca de la rula vieja el cadáver de un hombre ahogado
    Hallan en la ría de Avilés cerca de la rula vieja el cadáver de un hombre ahogado
    El cadáver de un hombre ahogado ha sido hallado esta mañana en la ría de Avilés y traído a tierra. El cuerpo sin vida se halla depositado en el muelle pesquero a la espera de que un juez acuda al lugar para confirmar la muerte y autorizar el traslado del cadáver al Instituto Anatómico Forense, donde se le practicará la autopsia. Los indicios apuntan a que la causa de la muerte fue ahogamiento. Según fuentes oficiales, el fallecido es Juan Casanova Martínez, policía nacional prejubilado de 63 años, que acudía regularmente a pescar al entorno de la rula vieja. La alarma saltó a las 9 de la mañana cuando su silla de ruedas apareció flotando en el agua.
    Agentes de la Policía Nacional, de la Policía Local y el servicio de emergencias del Principado de Asturias buscaban desde primera hora de esta mañana a una persona que podría haberse precipitado a la ría de Avilés esta noche o esta mañana, según han informado fuentes del dispositivo de búsqueda a Europa Press.
    Las mismas fuentes señalan que hallaron una silla de ruedas flotando en la ría a primera hora de esta mañana, lo que dio pie a sospechar de que alguien se pudo haber precipitado.

    domingo, 10 de enero de 2016

    CIEN AÑOS RN ZELUÁN



    Zeluán, desde la carretera a San Juan en los años 40 del siglo pasado.
    Zeluán, desde la carretera a San Juan en los años 40 del siglo pasado. / Ricardo García
    • El pueblo celebrará el centenario de la construcción de las primeras viviendas

    José Fernández García construyó en la margen derecha de la ría las primeras casas en 1916,lo que marcó el inicio del actual asentamiento Avilés. No existe una fecha exacta, pero todo apunta a que en 2016 se cumplirá el centenario de la construcción de la primera casa de Zeluán, el inicio del pueblo situado en la margen derecha de la ría de Avilés entre la ladera del monte de Laviana y la ensenada de Llodero. Una efeméride que se prepara para celebrar la Asociación de Vecinos Enlaze con diferentes actividades en las que cobrará protagonismo José Fernández García, ‘Pepe La Vara’, como se le conocía popularmente y que es el ‘padre’ de Zeluán.
    Nacido en Manzaneda en 1882, ‘Pepe La Vara’ era todo un personaje. Ricardo García, ‘Rico’, describe a su tío abuelo como una personalidad emprendedora, con olfato para los negocios, trabajador infatigable y con algunas costumbres tan particulares como las de ir caminando a todos los lados. Era un enemigo declarado de todo lo que consideraba progreso y, trabajando como lo hacía en la construcción, nunca se le vio usando una carretilla con ruedas neumáticas.
    Gozaba de buena fama como carpintero de paneras y constructor. A él se le debe la iglesia de Laviana, demolida en 1987. El actual edificio conserva la antigua espadaña y el campanario. También las antiguas escuelas, en pie hasta 2005, cuando fueron sustituidas por un centro social levantado en su lugar y con un diseño similar. Construyó en San Martín de Podes, en Villalegre, Manzaneda y Ambiedes, entre otros.
    ‘Pepe La Vara’ solía contar con un grupo grande de colaboradores y ‘Rico’ recuerda que muchos vecinos aprendieron con él oficios relacionados con la construcción. En el trabajo era perseverante, detallista y con muchas manías. Por ejemplo, ‘Rico’ comenta que, cuando levantaba un muro, reclamaba que le pasasen las piedras en el orden y el tamaño en que se iban a colocar en la construcción.
    Precisamente su costumbre de ir caminando a todos los lados y las numerosas obras que le surgían en Laviana provocó que decidiese trasladar a su familia desde Manzaneda a lo que actualmente es Zeluán.
    El orden del nacimiento de los ocho hijos que tuvo en su matrimonio con Rosa Gutiérrez es la clave de ‘Rico’ para fijar la fecha de la construcción de la primera vivienda de Zeluán entre 1914 y 1916, «aunque los más probable es que sea en 1916». ‘Pepe La Vara’ compra los terrenos a una de las familias de Laviana, Casa Pablo, para los que realizó varios trabajos.
    «Los cuatro primeros hijos, Benigna, Manuel -conocido como Manolo-, Antonio y Florentina, a la que todos llamaban ‘Flora’, nacen en Manzaneda, mientras que Ricardo, Ramón, Nieves y Carmen -Carmina para la familia-, nacen en Zeluán. Ricardo nace en 1917, por lo que en 1916, como mínimo, debería estar haciéndose la casa, sino estaba ya construida», comenta ‘Rico’
    Además, el asentamiento posterior de otras cinco edificaciones entre 1916 y 1921 da fuerza a la hipótesis de que la primera vivienda data de 1916. La primera construcción era un edificio con dos plantas, reservando la primera para un bar.
    A lo largo de su vida, ‘Pepe La Vara’ construyó otras seis viviendas y dos almacenes en Zeluán. En esas primeras construcciones, derribadas en los años 80, contaron con lagar, pequeños negocios y un salón de baile.
    Para proteger a las viviendas de las aguas construyó una tubería, que evacuaba el agua de las marismas hacia la ensenada de Llodero. En la salida hacia la mar, instaló una sencilla compuerta que, de forma automática, se cerraba al subirse la marea.
    El sistema fue efectivo durante varias décadas, hasta que la suciedad de la carretera provocó que se cegase, causando inundaciones en las viviendas. Para evitarlas, el Ayuntamiento de Gozón instaló un colector, que, al no disponer de protección frente al agua de la mar, provocó la creación de la charca de Zeluán. De hecho, hasta ese momento, los terrenos hoy anegados por las aguas eran usados como pequeñas huertas por las familias de la zona.

    Primeras viviendas
    A los pies de Laviana y próximo a terrenos del puerto de Avilés con una incipiente actividad de astilleros, Zeluán crece rápidamente. En los primeros cinco años, otras cinco familias levantan su casa en Zeluán. Tras ‘Pepe La Vara’, se construye Casa Quevedo. La familia vivía en Llodero y, tras la boda de su hija Josefa Quevedo con Manuel García Pérez, aprovechan unos terrenos de su propiedad para la vivienda de la pareja, aprovechando la cercanía al astillero donde él trabajaba.
    El tercer asentamiento fue Casa Ledo, originarios de Santiago de Ambiedes, también constructores con una fragua y taller para carros. Otras viviendas del pueblo fueron Casa Amadeo, cuñado de ‘Pepe La Vara’, o Casa Clotilde, si bien los nombres no son los de los moradores originales, sino de vecinos posteriores.
    ‘Pepe La Vara’ llevó a sus hermanas Concepción, casada con Álvaro Gelaz, abuelos de Ricardo García, ‘Rico’, y Flora. Según se iban casando los hijos del matrimonio, disponían de viviendas que su padre construía en Zeluán.
    En sus primeros años, el aspecto del poblado era muy diferente al actual. La carretera hasta el faro no se termina hasta 1952. Antes de la Guerra Civil se había construido la caja, pero sin asfaltar, por lo que era un camino de barro e intransitable durante buena parte del año. Desde finales del siglo XIX se había levando un malecón para desecar las marismas de Llodero y sobre el que, en la actualidad, transcurre la carretera al faro.
    Los vecinos carecían en sus inicios de muchos servicios que hoy se consideran normales. El agua pública no llega hasta 1959, cuando se instala una fuente y un lavadero. Hasta esa fecha, los vecinos lavaban la ropa en el río Vioño o en lavaderos de pozos particulares. El agua potable lo lograban en el pozo de Casa Pacho, en el camino de San Balandrán. Hasta 1969, el agua potable no llega a las viviendas.
    La conexión a la red eléctrica se produce en 1952, algo sorprendente ya que el faro de San Juan disponía de acceso a la red de alta tensión desde los años 40. En 1977, los vecinos estrenan el primer teléfono particular y la recogida doméstica de basuras comienza en 1982.
    Zeluán siempre ha sido sobre todo un espacio para vivir, con pequeños negocios como hostelería, comercio o salas de bailes para atender las necesidades de los vecinos. Pero con el tiempo se asentaron otras actividades. En 1958, se construye, según recuerda ‘Rico’, un albergue para trabajadores de desguaces y salvamentos. Son los primeros edificios que no son casas de aldea.
    Pasados unos años, ya en la década de los 60, esas instalaciones albergarían un campamento de verano de Mensajeros de la Paz, con el padre Ángel y diferentes voluntarios acompañando a los niños que acudieron hasta Asturias.
    La cercanía a Avilés provoca que se levante alguna construcción para el veraneo de personas que se desplazaban desde la vecina ciudad. La primera de estas construcciones es la conocida como Casa Narán, construida por el doctor Puerta y reformada en los años 90.
    El resto es una historia que en 2016 cumple cien años.

    jueves, 17 de diciembre de 2015

    El dragado más verde de la ría

    El sistema utilizado en Avilés permite depositar en el fondo marino con gran precisión el material contaminado y sellarlo con arena limpia

    17.12.2015 | 11:12

    El dragado que está ejecutando la empresa Rohde Nielsen en el canal de la ría es el más importante de la última década en volumen y supone un hito desde el punto de vista ambiental. Sus impulsores sostienen que se trata de la "primera obra de dragado compatible con el medio ambiente", puesto que todo el material extraído del lecho del estuario se deposita luego en el fondo del mar con una precisión de centímetros, evitando la dispersión de los lodos contaminados. La draga "Njord R", de última generación y de las pocas de sus características que existen en el mundo, trabaja 24 horas los siete días de la semana. Tanta modernidad tiene precio. Cada día de tarea cuesta 30.000 euros. "Estamos hablando de una precisión centimétrica en el depósito, lo que evita la dispersión del material contaminado en el entorno. Esperamos ser un modelo en el futuro", aseveró ayer la directora de Infraestructuras del Puerto, Olga Sánchez Luzón, en una visita a bordo de la draga.
    La embarcación tiene como misión extraer más de 325.000 metros cúbicos de lodo y arena del lecho del estuario y depositarlo posteriormente a profundidades de entre 27 y 37 metros frente a la playa de Xagó. El objetivo es doble: proporcionar un calado de 12,5 metros en el círculo de maniobra y el canal de acceso a los muelles deValliniello y dejar a buen recaudo el material extraído, contaminado por la actividad industrial.
    La "Njord R" funciona como una gran aspiradora. Dispone de dos grandes tuberías, una a babor y otra a estribor, que succionan los lodos del fondo y que acaban en un gran depósito o cántara mediante un sistema de bombeo. Todo el mecanismo se dirige desde el puente del buque, equipado con tecnología de última generación.
    Cada vez que la draga da una pasada aspirando el lecho del estuario, se gana medio metro de calado. La cántara se suele llenar en una hora, si bien en la ría avilesina, al tratarse de un fondo fangoso, se succionan unos 5.000 metros cúbicos en treinta minutos. Una vez llena la cántara, la "Njord R" navega mar adentro, rumbo a la dársena de Xagó, donde está fijado el punto de vertido. "La draga puede invertir el flujo y las bombas devuelven el material depositado en la cántara al cabezal de las tuberías", explicó Rafael Grimaldo, delegado en España de Rohde Nielsen. Así, ya frente a la costa de Xagó, las mismas tuberías que succionaron los lodos los devuelven al fondo.
    Es precisamente el depósito controlado de los materiales dragados en el fondo del mar lo más destacado y novedoso de este operativo. Los lodos y fangos se depositan a profundidades comprendidas entre 27 y 37 metros, donde no existen corrientes marinas, para evitar la dispersión del material depositado. ¿Y cómo se consigue? "Para garantizar que el material dragado cae donde tiene que caer, se establece un sistema de deposición del material con una trompa o tubería que llega a la cota deseada. Sabemos exactamente donde lo depositamos, con una precisión de centímetros", explicó Grimaldo.
    La draga "Njord R" realiza esta operación (desde la succión hasta el depósito frente a Xagó) siete u ocho veces al día. En cada viaje se mueven unos 2.000 metros cúbicos de material y son más de 325.000 los que está previsto succionar del fondo del canal del estuario. Lo más novedoso e innovador del operativo será la guinda y se denomina "capping". Habrá que depositar sobre los 325.000 metros cúbicos de lodos y fangos dragados arena limpia, que se obtendrá de la bocana de la ría. Así, el material contaminado quedará sellado, lo que se denomina un "confinamiento blando sumergido" y que se trata de una técnica novedosa de la que apenas hay experiencia en España a día de hoy. Para depositar esa arena limpia, la tubería de succión se reemplazará por un conducto en forma de "L".
    En la Autoridad Portuaria insisten en que se ha optado por este sistema tan novedoso al estar rodeada la zona de actuación de espacios protegidos, como son la Ensenada de Llodero y la charca de Zeluán. "La tramitación ambiental empezó en 2012 y terminó en diciembre de 2014. La Secretaría de Estado del Ministerio de Medio Ambiente concluyó que gracias a las medidas incluidas en el proyecto, la obra está exenta de evaluación de impacto ambiental por su escasa afección en el entorno. Dentro de las medidas que negociamos con el Ministerio, fue fundamental el confinamiento subacuático del material dragado", subrayó Olga Sánchez. También es cierto que en 2013 se produjo un cambio en la normativa de los dragados, incluyéndose una serie de recomendaciones para la gestión del material extraído por parte del Ministerio de Medio Ambiente. La normativa es ahora más exigente.
    La draga "Njord R" comenzó los trabajos hace unos días y está previsto que concluyan a finales de enero, si los temporales no retrasan los plazos previstos. Manejan la embarcación cuatro personas: una en el puente, dos mecánicos (de las máquinas y las bombas) y un marino de apoyo. En total son nueve trabajadores (incluido el cocinero) distribuidos en dos tripulaciones que se intercambian cada tres semanas. Trabajan las 24 horas del día y durante todo el año, si bien habrá un parón de la actividad entre el 22 de diciembre y el 2 de enero por las celebraciones navideñas. La dirección de obra la componen, además, Olga Sánchez, un técnico ambiental, un ingeniero topógrafo y un técnico en señales marítimas.
    Una vez que concluyan los trabajos, el círculo de maniobra y los nuevos muelles de Valliniello tendrán un calado de 14 metros. Esto permitirá a los grandes buques poder maniobrar, entrar y salir a plena carga sin necesidad de esperar a la pleamar.
    La ría avilesina no se somete a un dragado de esta envergadura desde 2008, cuando se extrajeron 99.893 metros cúbicos de material por mantenimiento y 178.250 por obras. Este es el mayor dragado de la década, y también el más verde.

    sábado, 5 de diciembre de 2015

    El Puerto aplicara medidas pioneras para evitar daños ambientales por el dragado

    El plan prevé, entre otras actuaciones, verter por capas los materiales extraídos en función de su contaminación y luego taparlos con arena limpia

    05.12.2015 | 05:02


    Francisco L. JIMÉNEZ La Autoridad Portuaria de Avilés anuncia el despliegue de una insólita batería de medidas, alguna incluso pionera en España, y rigurosos controles técnicos para evitar que las obras de dragado del lecho de la ría iniciadas anteayer pongan en peligro los últimos espacios de valor natural que quedan en el estuario o afecten de algún modo a la zona de costa más próxima al área marina donde se depositarán las 325.084 toneladas de material a extraer, en especial la playa gozoniega de Xagó.
    El dragado que motiva este renovado interés portuario por la preservación de los espacios naturales del estuario avilesino tiene como finalidad proporcionar un calado de 14 metros en la zona navegable de la ría para que los mercantes de tipo "panamax" puedan llegar hasta el nuevo muelle de Valliniello a plena carga, lo que para el puerto supondrá subir un escalón operativo y poder despachar buques mineraleros con cargas de hasta 72.000 toneladas. El anuncio del dragado, no obstante, generó en su momento cierta controversia porque su tramitación se hizo sin evaluación de impacto ambiental, según explicaron en su momento fuentes portuarias "porque la Secretaría de Estado de Medio Ambiente resolvió que tal evaluación no era necesaria en este caso". También fue polémico el posible impacto negativo que el dragado tenga en la playa de Salinas, afectada desde hace años por un grave problema de pérdida de arena.
    Sea como fuere y sin estar obligado a realizar actuaciones de tipo ambiental asociadas al dragado en curso, la Autoridad Portuaria de Avilés explicó ayer que "debido a los numerosos espacios protegidos que rodean al Puerto y al compromiso de la Autoridad Portuaria con el medio ambiente, el proyecto de dragado incluye una serie de actuaciones ambientales encaminadas a continuar con la mejora del entorno portuario, en este caso del espacio natural protegido de la charca de Zeluán y la ensenada de Llodero, así como el uso de técnicas constructivas novedosas y medidas cautelares ambientales que minimicen, más aún, las posibles afecciones y molestias que pudiera causar la ejecución de dicha obra".
    El alcance de las medidas que anuncia el Puerto afecta tanto al dragado propiamente dicho como al posterior vertido frente a la playa de Xagó de los materiales extraídos de la ría, además de incluir un paquete de actuaciones de limpieza, regeneración vegetal y ordenación de espacios en el entorno del monumento natural de la charca de Zeluán y la ensenada de Llodero.
    Uno de los requisitos más exigentes a los que se va a obligar la Autoridad Portuaria tiene que ver con el depósito controlado de los materiales dragados en el fondo del mar. Los áridos se depositarán a profundidades comprendidas entre 27 y 37 metros y siempre por debajo de la isóbata de 24 metros, ya que según los estudios de dinámica litoral de la zona, por debajo de esa profundidad hay ausencia de corrientes marinas y por tanto ausencia de dispersión del material que allí se deposite. Para evitar que la fuerza de impulsión en la deposición levante el material ya existente en el lecho y provoque remoción del mismo, la empresa responsable del dragado, Rohde Nielsen, ha diseñado un útil específico para esta obra que acoplará a la cabeza del tubo de vertido.
    Por el tipo de material que se extrae del interior del Puerto, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente estableció la necesidad de realizar un "capping" en la zona de vertido. Esto significa que habrá que depositar el material de manera controlada en el lecho marino, de tal manera que las sustancias con mayor nivel de contaminación serán las primeras en ser dragadas y llevadas al punto de vertido, para luego cubrir el conjunto con una capa de material limpio; en definitiva, un "confinamiento blando sumergido", técnica novedosa de la que apenas hay experiencia en España a día de hoy, según fuentes portuarias.

    domingo, 11 de octubre de 2015

    40.740 toneladas de hormigon y piedra para frenar la mar en la ria Avilesina

    Una grúa de 220 toneladas con una pluma de 66 metros coloca de forma precisa, gracias a la ayuda de un GPS, bloques que llegan a alcanzar la altura de un primer piso

  • La empresa Acciona Infraestructuras afronta la recta final de la primera fase de refuerzo del dique de contención

  • ALBERTO SANTOS
  • AVILÉS
  • 40.740 toneladas de bloques de hormigón y piedra fabricados e instalados para reforzar la escollera en la bocana de la ría y la mayor dificultad ha sido controlar a bañistas y curiosos para que no pusiesen en peligro los trabajos y su propia seguridad. En el dique de contención todo está medido al milímetro y nada se deja al azar. Acciona Infraestructuras, empresa adjudicataria del proyecto de la Autoridad Portuaria de Avilés, trabaja desde el pasado día 15 de junio en un gran mecano de fabricación, transporte y colocación de bloques de hormigón para evitar que se repitan daños estructurales como los sufridos en el espigón a raíz de los temporales de 2014.
    Más de un caminante y usuario de la cercana playa de San Juan se ha preguntado cómo se desarrolla una obra en un terreno ganado al mar y que tiene como finalidad frenar la fuerza de las olas para no poner en peligro la maniobrabilidad en la entrada de la ría. LA VOZ DE AVILÉS visitó los trabajos en compañía de Olga Sánchez, jefa del departamento de Infraestructuras del Puerto de Avilés, y Julián Murillo, jefe de obra de Acciona, quienes desvelaron los entresijos de un proyecto adjudicado en 1,3 millones de euros y que, si el tiempo lo permite, deberá finalizar en su primera fase antes del 18 de noviembre.
    No hace falta acercarse mucho a la entrada de la ría para que una obra de tal envergadura llame la atención. Una grúa de celosía de gran tonelaje modelo Demag CC1800, de 220 toneladas de peso (más de 350 si se contabilizan los contrapesos complementarios que necesita para trabajar), con una pluma de 66 metros de altura, destaca sobre el espigón mientras coloca los 358 bloques de hormigón fabricados 'in situ'.
    A expensas del tiempo
    «La mayor dificultad está en cómo poner la grúa, en situarla de la forma adecuada para que pueda llegar con la pluma a poner los bloques en el lugar correcto», explica Julián Murillo. La envergadura de esta máquina de Grúas Roxu, propiedad de Acciona, es tal que tarda una hora y cuarto en recorrer los cerca de 500 metros de dique. Por eso es vital calcular cualquier imprevisto que obligue a proteger la maquinaria, sobre todo la climatología. «Mira todas las aplicaciones que tengo en el móvil», bromea el jefe de obra de Acciona. «Pero la mar cambia mucho y lo mejor es verlo en persona», matiza. Por eso su equipo se afana en avanzar todo lo posible en las últimas semanas para aprovechar el buen tiempo. Sábados, domingos, de noche..., no hay tiempo que perder para cumplir los plazos. «Además, el Puerto penaliza por cada día de retraso con respecto a la fecha final de las obras», recuerda Olga Sánchez, jefa de Infraestructuras de la Autoridad Portuaria.
    El alto coste de la maquinaria también condiciona la necesidad de aprovechar al máximo la tregua que da la climatología. Instalar y desmontar una grúa como la que trabaja en esta obra cuesta 35.000 euros y se necesitan 40 camiones para transportar sus piezas. Cada día de trabajo de dos grúas y dos camiones que transportan los bloques tiene un precio de 8.000 euros.
    Tal y como explica el jefe de obra, dado el gran volumen de material a utilizar en el proyecto, fue necesario realizar acopios de escollera en las canteras localizadas en la zona sur de Oviedo. El total de escollera suministrada fue de 27.400 toneladas repartidas en piedras de tres tamaños que se instalaron mediante retroexcavadoras desde el mes de junio a un ritmo de 400 toneladas al día. Durante los meses de julio y agosto se produjeron suministros diarios de hasta 650 toneladas al día. En el resto del tramo, no accesible desde la playa a causa de las mareas, se utilizó una grúa. Estos trabajos finalizaron el 30 de septiembre.
    En cuanto a los bloques de hormigón que se han colocado en el resto del dique de contención, se fabricaron sobre el terreno a un ritmo de 17 bloques al día. En total, se fabricaron 5.858 metros cúbicos de hormigón divididos en 140 bloques de 15 toneladas, 92 de 40 toneladas y 126 de 60 toneladas.
    La disposición y colocación de cada bloque responde a un estudio pormenorizado sobre el terreno. Como curiosidad, en este proyecto se ha recurrido a las últimas tecnologías para hacer un modelo tridimensional de todo el espigón. Por un lado, un dron sobrevoló la estructura tomando imágenes de la misma, mientras que un estudio de batimetría se encargó de analizar el estado del dique en su interior. En este sentido, se encontraron algunas zonas huecas que obligaron a reforzar el suelo antes del inicio de las obras.
    Una vez realizados los trabajos topo-batimétricos para analizar el estado actual de terreno, Julián Murillo, jefe de obra de Acciona, explica que se realizó un estudio para definir la cuadrícula de disposición de los bloques para proceder a su colocación. Cada bloque tiene aparejadas unas coordenadas. En la grúa de lanzamiento se ha instalado un sistema de GPS con antena doble y equipo informático que lleva instalado el software de posicionamiento con las coordenadas de cada uno de los bloques a colocar. «Con ello, desde la grúa se tiene en todo momento visualizado el punto de colocación de cada bloque», añade.
    Por tanto, los bloques -126 de ellos de un tamaño de 60 toneladas y una altura similar a la de un primer piso en un edificio de viviendas- no se colocan al azar, sino siguiendo un 'desorden' programado, de tal forma que se consiga la máxima eficacia para que las olas pierdan su fuerza al chocar contra el espigón.
    Remate
    La instalación de bloques de hormigón comenzó el 1 de octubre y está previsto que finalice el próximo día 16, a expensas de la climatología. El proyecto contempla otra actuación consistente en la ejecución de una losa de hormigón sobre el dique en sus últimos 215 metros, con el objetivo de lograr el recrecido y nivelado de esta parte del dique, como informa la empresa adjudicataria.
    El comienzo de los trabajos de ejecución de la losa está previsto para el 26 de octubre, por lo que se estima su finalización el 11 de noviembre. Una vez realizadas las obras de restitución de la parcela destinada a la fabricación de bloques y concluidos los trabajos de desmontaje y retirada, la fecha estimada para el final de la obra es el 18 de noviembre.
    Debido a la envergadura de la obra y a su elevado presupuesto, la Autoridad Portuaria de Avilés se ha visto obligada a plantear una reparación y refuerzo del dique de abrigo por fases. La primera de ellas, la que es objeto de las obras que están en ejecución, está orientada a reparar las zonas más afectadas por los temporales pasados y que precisan una actuación más urgente: el morro y el tramo en el que el manto está formado por escollera, así como los primeros 40 metros de manto de bloques en el lado de sotamar del dique.
    Con esa actuación se espera evitar el colapso del dique en caso de la llegada de secuencias de temporales similares a los del invierno de 2014. Esta fase ha sido financiada por Puertos del Estado -entidad del Ministerio de Fomento- a través del Fondo de Compensación Interportuario.
    La segunda fase iría encaminada a reponer piezas del manto principal de bloques de hormigón del resto del dique, hasta conseguir las secciones de manto necesarias, y se deja para más adelante, cuando la Autoridad Portuaria cuente con financiación suficiente.
    Tal y como destaca Olga Sánchez, jefa de Infraestructuras del Puerto, la Autoridad Portuaria «se marcó como objetivos prioritarios velar por la seguridad y salud en las obras, minimizar las posibles afecciones a la playa, tanto desde el punto de vista ambiental -para lo que se puso en marcha un amplio plan de seguimiento de la obra con medidas de calidad de aguas, riegos del pavimento constantes para evitar emisiones de polvo a la playa, revisiones de maquinaria para evitar vertidos de aceites al agua del mar, etc.- como desde el punto de vista de la seguridad de los bañistas».

    viernes, 9 de octubre de 2015

    Rescatan a los dos tripulantes de una embarcacion en Peñas

    Hasta el lugar del suceso se desplazó la embarcación Rigel, con el apoyo del helicóptero de salvamento Helimer

    Pepe García-Pumarino


    El Servicio de Salvamento Marítimo rescató ayer a los dos tripulantes de una embarcación deportiva que zozobró a una distancia de 400 metros de la isla de La Erbosa en el Cabo de Peñas. Según informó la Sala 112 del SEPA, hacia las 16.38 horas fue recibido un aviso alertando del vuelco de una embarcación y se envió hasta el lugar del suceso la embarcación Rigel, con el apoyo del helicóptero de salvamento Helimer.
    Con una grúa los dos tripulantes, que resultaron ilesos, fueron rescatados. Optaron por ser evacuados en la embarcación de salvamento, a pesar de la presencia del helicóptero, a la vez que su barco fue remolcado hasta el puerto de Avilés.

    jueves, 13 de agosto de 2015

    La Cruz Roja rescata a un pescador que estuvo 25 minutos a flote junto al faro

    El accidentado, un mierense que presentaba un cuadro de hipotermia y ahogamiento, fue atendido por la uvi móvil y trasladado al San Agustín

    13.08.2015 | 05:10
    Un pescador tuvo que ser rescatado en la mañana de ayer por la Cruz Roja tras precipitarse al mar en la zona del faro de San Juan y pasar 25 minutos en el agua. El accidentado, vecino de Mieres, de 37 años y que responde a las siglas A. A. M. M., cayó al agua en torno a las 8.50 horas; los servicios de emergencia recibieron aviso del incidente a las 9.15 horas e inmediatamente se desplazaron al lugar de los hechos una lancha de la Cruz Roja, un helicóptero de Salvamento Marítimo y una embarcación que se encontraba por la zona. Una vez localizado el afectado, fue inmediatamente subido a la embarcación de la Cruz Roja, que lo desplazó a tierra firme, donde ya se encontraba una uvi móvil para atenderle. Tras realizarle una primera valoración, los servicios médicos decidieron trasladar al pescador al hospital San Agustín, ya que presentaba síntomas de hipotermia y había tragado bastante agua tras permanecer durante 25 minutos luchando contra la fuerza del mar y las olas para permanecer con vida. Pese a su urgente derivación al centro hospitalario, no se teme por la vida del afectado.

    miércoles, 5 de agosto de 2015

    Un historiador documenta 101 barcos de vapor de pesca en Avilés entre 1894 y 1971

    Manuel Ramón Rodríguez explica que en sus orígenes estos pesqueros actuaron como buques nodriza de las embarcaciones de remo y vela

    05.08.2015 | 12:36
    Manuel Ramón Rodríguez Rodríguez, ayer, durante la charla sobre los barcos de vapor de pesca.
    Manuel Ramón Rodríguez Rodríguez, ayer, durante la charla sobre los barcos de vapor de pesca. 
    "Los primeros barcos de vapor de la ría de Avilés -de los que llegó a haber un centenar

    lunes, 29 de junio de 2015

    Mil historias bajo la cúpula del Niemeyer

    La exposición "Portus" narra la evolución del puerto avilesino desde el Medievo hasta la actualidad, un viaje en el tiempo salpicado de curiosidades a pie de muelle

    El batir del agua de la ría contra los muelles y los sonidos que envuelven la actividad portuaria reciben en la cúpula delNiemeyer al visitante de "Portus", la muestra que conmemora el centenario de la Autoridad Portuaria de Avilés. Adentrarse en el espacio semicircular del complejo de la ría sume a quien se adentra en él en un viaje a través de la historia de una ciudad que se hizo a sí misma entorno a un estuario y a un puerto; unos muelles a los que llegaba la sal y que ahora mueven alrededor de cinco millones de toneladas de graneles y mercancía al año.
    Lo primero que despierta la atención es un inmenso plano general de la ría y del puerto de Avilés que a modo de alfombra recoge el plan de obras de mejora del puerto de 1916. A su alrededor se puede ver la secuencia de la historia reciente. Fotos aéreas del último siglo muestran cómo ha evolucionado el paisaje a medida que los muelles fueron creciendo y modernizándose con el paso de las décadas. Y las dos alas del edifico detallan la transformación de las dos márgenes de la ría: a un lado, el paso de la emigración americana (destaca una baúl mundo con etiqueta de la Compañía Trasatlántica, procedente de la Casa Mana de Villalegre) al puerto carbonero y hasta la dársena de San Juan de Nieva; al otro, la desecación de los humedales y la construcción de los muelles de las grandes industrias públicas.
    Para seguir un recorrido cronológico de la muestra, lo recomendable es subir las escaleras y comenzar la visita en la parte superior de la cúpula, espacio reservado a las joyas de la exposición. Avilesinos y visitantes pueden contemplar la confirmación del fuero por Alfonso VII en 1155, los documentos originales que hicieron de Avilés la primera villa cantábrica en recibir la protección regia mediante todo tipo de privilegios y facilidades al tráfico marítimo. También el "Liber Testamentorum" del Archivo de la Catedral de Oviedo, copiado hacia 1120 y que contiene la referencia escrita más antigua al nombre de Abilies. Y un pergamino de 1188 en el que Fernando II dona a la catedral de ovetense un tercio de las rentas que cobra del "portus" de Avilés, la noticia más antigua de los muelles locales.
    "Portus" está repleta de curiosidades. Entre ellas, un documento que explica el conflicto que atravesó el puerto en 1320 por la descarga de mercancías y que se resolvió con un aumento de salarios; u otro de 1488 en el que los Reyes Católicos ordenan investigar el estado del puente y del muelle de Avilés, antes de autorizar su reparación.
    La actividad pesquera también tiene un hueco en la exposición: desde el desarrollo de la industria conservera a mediados del siglo XX (representada con etiquetas de varias firmas radicadas en Avilés y en una lata de anchoas), pasando por el proyecto del puerto pesquero en 1975, hasta las modernas instalaciones de la lonja actual.
    La exposición permanecerá abierta al público hasta el 10 de enero de 2016, pero algunas piezas y documentos, como el Fuero de Avilés, estarán expuestos de forma temporal. El acceso cuesta dos euros y los miércoles la visita es gratuita.
    "Portus" es la joya del centenario de la Junta de Obras del Puerto y un viaje milenario a pie de muelle

    lunes, 22 de junio de 2015

    Naufragios en Avilés: el Sakumo Lagoon (1984)

    El tercero de los barcos que acabaron hundiéndose en aguas de Avilés es también el único del que aún pueden verse los restos. Se trata del cargueroSakumo Lagoon, de pabellón ghanés.
    El naufragio en cuestión ocurrió el 5 mayo de 1984. El Sakumo formaba parte de un lote de cuatro buques que la empresa Desguaces y Salvamentos había comprado al gobierno de Ghana. Tres de ellos ya habían sido traídos a Asturias y achatarrados en Avilés, siendo el Sakumo el que cerraba el lote. El mencionado día, a las 8 de la mañana, el remolcador Aznar José Luis se acercaba a la bocana de la ría de Avilés arrastrando al Sakumo cuando algo falló en el cabo o cabos de amarre. El Sakumo se soltó y quedó libre. Puesto que iba sin tripulación ni maquinaria, fue donde lo llevaron las corrientes y el viento. En menos de una hora el buque quedó encallado al este del Faro de San Juan de Nieva, con la proa hacia la playa de Xagó. Atrapado en una costa muy escarpada, plagada de escollos mortales para cualquier buque, el Sakumo ya estaba perdido; a medida que bajó la marea, quedó partido por la mitad por las rocas y los embates de la mar. Pasó apenas hora y media desde que el carguero quedó a la deriva hasta que quedó destrozado contra las rocas, y eso que no era un buque pequeño (medía 138 metros de eslora, con casi 5000 toneladas de registro).
    La parte de popa, más pesada, se quedó anclada en el fondo marino a pocos metros de la costa. La proa, con menos peso, se separó a merced de las olas y quedó medio volcada.
    Se discutió durante meses como rescatar y desguazar ese pecio enorme que afeaba la costa. El acceso a la zona por tierra era (y es) muy complicado, mientras que es casi imposible acercarse por mar a no ser que el tiempo acompañe. Al final se optó por desguazar el buque con sopletes, hasta donde se pudiera, con la ayuda de una grúa de celosía situada en tierra. Se adaptó la zona junto al pecio para permitir el acceso de la grúa y demás maquinaria. Las zapatas de hormigón donde se cimentaba o apoyaba la grúa permanecen hoy en día intactas.
    Puesto que tenían que trabajar a merced de las condiciones climáticas y en muy mala zona, las tareas de desguace duraron más de año y medio. Los trabajadores tenían que acceder al pecio mediante la grúa –imagino que también mediante embarcaciones, cuando el tiempo lo permitiera-. Así fueron cortando chatarra y extrayéndola, hasta que los restos del Sakumo fueron desapareciendo. Entre los quebraderos de cabeza que tuvieron los trabajadores estaba el combustible y lubricante que quedaba en depósitos y motor. Se discutió mucho cómo sacarlo para evitar derrames y vertidos, y al final se pudieron “aspirar” después de licuarlos con agua caliente, ya que estaban solidificados. Se extrajeron unas 70 toneladas de fuel, cifra que justifica las precauciones tomadas. Fotos de la época:
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    Lo único que quedó del Sakumo fue la zapata o base del buque y la pieza del motor, de gran tamaño y muy difícil –si no imposible- de desguazar. El bloque motor, de seis cilindros, puede visitarse hoy en día. Hay que llegar al faro de San Juan y seguir el camino que bordea la costa hacia Xagó; andados unos ochocientos metros junto a los acantilados, hay una bajada que se asemeja a una pista forestal que baja hacia el mar. Es la rampa para acceder a las dos plataformas de trabajo que se habilitaron para el desguace. En la izquierda no hay nada. Hay que ir a la derecha para ver las zapatas de hormigón que soportaban el peso de la grúa:
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    Y justo enfrente puede verse la fantasmal forma del motor del Sakumo, desafiando al oleaje. En las fotos puede no parecer gran cosa, pero al verlo en persona uno entiende por qué fueron incapaces de sacarlo del mar. Se conserva en relativo buen estado después de más de 25 años en el mar.
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    Por cierto, hay que ir en marea baja, y mejor aún si es una marea viva. En Google Maps puede verse perfectamente la zona, y creo que incluso se aprecia el motor:
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    Como curiosidad, justo detrás de las zapatas de hormigón se encuentra este “bufón” por el que sale a presión el aire, movido por el mar. El ruido que hace coge de sorpresa al visitante inadvertido, y sorprende la fuerza con la que sale el aire, empujado por la fuerza de las olas.
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    Por cierto, es gracias a mi padre, sapientísimo conocedor de todo lo relacionado con la mar asturiana y la geografía de lugares inhóspitos, que me llegué hasta el sitio… Igual sin sus indicaciones hubiera acabado en la Costa da Morte…
    PD: este año 2011 se ha propuesto desguazar los últimos restos del buque.

    jueves, 18 de junio de 2015

    El 'Thor Energy' embarca la mayor partida de lingotes de zinc en la historia del puerto

    • Consignado y estibado por Alvargonzález, carga 40.000 toneladas con destino al puerto estadounidense de Houstson (Texas)

    • J. F. G.
    • El 'Thor Energy' embarca en el muelle de Raíces 40.000 toneladas de lingotes de zinc producidos en la factoría de Asturiana de Zinc, la mayor partida de esta mercancía despachada en el puerto de Avilés. Tal registro pulveriza la anterior marca, 30.000 toneladas. Consignado y estibado por Alvargonzález, el 'Thor Energy', de 185 metros de eslora y 42.529 toneladas de peso muerto, entró el lunes en lastre y permanecerá amarrado en el muelle de Raíces hasta finales de mes, una vez concluya la carga. Su destino es el puerto estadounidense de Houston (Texas), a unas horas de navegación del Golfo de México, el primero del país en términos de tonelaje extranjero, el segundo en tonelaje total y el decimotercero del mundo en el ranking de mayor tráfico.

    • Asturiana de Zinc es por volumen de actividad el principal cliente del Puerto de Avilés. Importa blenda (concentrado de zinc) y además de lingotes de zinc exporta ácido sulfúrico, resultado del proceso de electrolisis. El volumen de blenda ronda el millón de toneladas al año procedente de diferentes países, como Australia, Canadá, Perú, Marruecos, India, Irlanda, Namibia y Estados Unidos. En este caso de Alaska, de la mina Red Dog, uno de los mayores yacimientos del mundo de concentrados de zinc, plomo y plata explotada desde 1987 por Glencore, el grupo de referencia de Asturiana de Zinc.
      El puerto de salida, Kivalina, está situado en el Círculo Polar Ártico, latitud que limita la exportación marítima desde julio hasta el octubre, cuando los rompehielos pueden abrir ruta en la banquisa que se extiende por el Pacífico Norte, el estrecho de Bering y el Océano Ártico. El viaje hacia Avilés requiere entre 36 y 39 días de navegación siempre y cuando se realice a través del Canal de Panamá.
    • El récord de descarga de concentrados de zinc (blenda) lo marcó en 2013 el 'United Challenger', un granelero de 229 metros de eslora, 32 de manga y 82.641 toneladas de desplazamiento que alijó 62.100 toneladas. Anteriormente, en 2009, el 'Billion Trader' había entrado en la ría con 62.524 toneladas del mismo mineral, pero no todo se desembarcó en Avilés. Sobre el nuevo muelle de Raíces quedaron 25.524 toneladas y el resto continuó singladura hasta Cerdeña. El récord absoluto de descarga en Avilés lo ostenta el 'Star of Emirates', que en 2011 alijó 64.283 toneladas de carbón.
      En cuanto a Asturiana de Zinc, exporta unas 300.000 toneladas de zinc al año y otras tantas de ácido sulfúrico.
    • El 'Thor Energy', de 185 metros de esolora, permanecerá amarrado en el muelle de Raíces hasta finales de mes.

    martes, 9 de junio de 2015

    Mavea relanza su propuesta para la recuperación ambiental de la bocana

    El grupo de ornitología plantea habilitar una albufera, un área recreativa, una duna artificial y un aparcamiento de autocaravanas

    El grupo de ornitología Mavea relanza su propuesta para la recuperación ambiental de la bocana de la ría que puso hace dos años sobre la mesa del presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, Santiago Rodríguez Vega, y de la Alcaldesa de Castrillón, entonces Ángela Vallina. Ante el debate suscitado hace unos días sobre la recuperación de esta zona, los miembros de Mavea recuerdan que su propuesta "conjuga todos los factores que", a su entender, "son importantes: restauración ambiental, uso lúdico y responsable de la costa, facilidades para el turismo, adecentamiento de una zona degradada y potenciación del gran interés ornitológico" del área en cuestión.
    En concreto, son cuatro las actuaciones que plantean desde el colectivo: habilitar una albufera, una laguna permanente con entrada y salida de agua con las mareas, rodeada de una senda perimetral con observatorios ornitológicos; un área recreativa, equipada con mesas, bancos y juegos infantiles; una nueva duna artificial que disimule o esconda las instalaciones industriales próximas, y una zona de aparcamiento para autocaravanas.
    "Nos dirigiremos esta misma semana a todos los grupos políticos de Castrillón para explicarles personalmente la propuesta. Más adelante haremos lo propio con la Autoridad Portuaria, cuando se confirme quien es la persona que estará en la dirección de la entidad los próximos cuatro años", explicó ayer el grupo Mavea a través de un comunicado.
    Este colectivo también es el impulsor de la recuperación de las marismas de Maqua, desecadas desde mediados del siglo pasado. El grupo Mavea fue el promotor de una plataforma que recogió a través de internet cerca de 5.000 firmas, que presentó el pasado 14 de abril al Ayuntamiento de Avilés. Ese mismo día el gobierno municipal anunció que impulsaría la modificación del Plan General para garantizar la protección de ese espacio marismal. La plataforma viene pidiendo al Ayuntamiento la modificación del Plan General de Ordenación, para que cambie la calificación actual de los terrenos ("zona de servicio portuario") a "zona de interés para la restauración ambiental", y también que promueva su restauración ambiental.

    lunes, 1 de junio de 2015

    El puerto deportivo cambia de rumbo

    • El Club Marina de Avilés asume la gestión con el objetivo de aumentar las embarcaciones en tránsito

      • El presidente, Mario Bada, destaca el potencial del sector turístico relacionado con la náutica en la Europa atlántica

      • J. F. GALÁN
      • La gestión del puerto deportivo cambia de manos. A partir de mañana lunes la asume el Club Marina de Avilés La Peñona, el único que acudió al concurso público convocado al efecto por la Autoridad Portuaria y a la postre, una vez comprobado que su oferta se adaptaba a las bases, el adjudicatario. La concesión es por cuatro años a razón de 86.902 euros cada uno. A cambio de abonar tal cantidad, el Club Marina de Avilés La Peñona se hace con los derechos de administración de 228 puntos de amarre y asume la obligación de mantener y conservar en buen estado los diecisiete pantalanes sobre los que se distribuyen, limpiar la lámina de agua sobre la que flotan y ofrecer una serie de servicios a los usuarios, tales como suministro de agua y electricidad, duchas o lavandería. Los ocho restantes, hasta un total de 236, se los reserva la Autoridad Portuaria para uso propio o bajo autorización.
      • Diseñados para embarcaciones de entre cuatro y veinte metros de eslora, quince de los 228 puntos de amarre que a partir de hoy gestiona el club se reservan para barcos en tránsito. «No tenemos datos concretos, pero serán unos cien al año», estima el presidente, Mario Bada, que manifiesta su intención de triplicar este número. La mayoría son embarcaciones francesas o ingleses en travesía por el Cantábrico que realizan una escala de uno o varios días en Avilés y que según Bada, constituyen un sector turístico de gran potencial.
      • «En otros países de la Europa atlántica hay mucha afición a la náutica. A lo largo del año pasan a la altura de Avilés muchos barcos de recreo, sobre todo en verano, y la ría ofrece un puerto muy seguro en mitad del Cantábrico, con amarres baratos a los pies de una ciudad y de una comarca que tienen mucho que ofrecer. Incluso tenemos barcos franceses con base aquí. Pese a la distancia, a sus propietarios les sale más rentable que tenerlos en su país», explica Bada.
      • Los otros 213 puntos de amarre son para embarcaciones que establecen su base en Avilés durante al menos seis meses al año. La mayoría son de motor y de entre seis y ocho metros de eslora cuyos propietarios los usan principalmente para pesca de recreo, aunque también hay veleros.
        A día de hoy están ocupados unos 190 puntos de amarre, lo que significa que quedan 28 plazas disponibles. Y es que la crisis también ha pasado factura a la marina de recreo. Hace unos años el puerto deportivo de Avilés tenía el cartel de completo, y la lista de espera superaba el año. Incluso se barajó la posibilidad de instalar nuevos pantalanes. Tras la caída, la impresión es que últimamente la demanda repunta. «Nos han llegado solicitudes de amarre para barcos de reciente adquisición. Somos el puerto más barato de Asturias, y con bastante diferencia. En Gijón puede costar el doble», asegura Bada.
        Los precios dependen de la eslora, y para un barco pequeño o medio el alquiler es equiparable al de una céntrica plaza de garaje. Un amarre para uno de ocho metros cuesta unos 800 euros al año, incluyendo impuestos y la tasa que cobra el Puerto. Ahora sí, comprar el barco requiere un desembolso serio. Tomando como referencia uno de ocho metros, «entre 40.000 y 120.000 euros, aunque de segunda mano se pueden encontrar barcos muy interesantes a partir de 18.000, listos para navegar». Luego están el mantenimiento y el seguro, otros «800 euros al año entre ambos conceptos», y el consumo, gasolina o gasoil, como un turismo. «Un barco de ocho metros con un motor pequeño puede consumir entre cinco y quince litros por hora, según la potencia del motor y lo que se exprima», explica Bada.
      • Casa de servicios
        Además de gestión, el puerto deportivo de Avilés también estrena una casa de servicios, un local propiedad de la Autoridad Portuaria cedido en régimen de alquiler al club. Abre a diario, y es allí donde se encuentran las oficinas, las duchas, la lavandería y otros servicios que demandan las embarcaciones en tránsito de los que ahora carecía el puerto de Avilés.
        Según Bada, su apertura y el cambio de gestión van a suponer «un cambio cualitativo». Los usuarios de los puntos de amarre «van a disfrutar de servicio de radio, marinería y almacenamiento de enseres, además de descuentos en materiales y en la inspección técnica de barcos. También tenemos previsto instalar cámaras de seguridad en los pantalanes para evitar posibles robos y una red wifi gratuita», anuncia Bada.
        El club también se ha propuesto potenciar las actividades náuticas. «Queremos organizar todos los eventos y actividades deportivas que sean posibles, tanto de pesca como de vela». Otra novedad serán «cursos de formación de todo lo que tenga que ver con la náutica, desde utilización de radio a primeros auxilios o cartografía electrónica». Muchos de ellos serán gratuitos para los usuarios con base en el puerto y en otros disfrutarán de descuentos. «Y no es necesario ser socio del club para alquilar un amarre», puntualiza Mario Bada.
      • Mario Bada, presidente del Club Marina de Avilés La Peñona, posa en el cantil de la vieja rula, con los pantalanes del puerto deportivo al fondo.

    miércoles, 22 de abril de 2015

    El Club Marina de Avilés se hace con la gestión de los pantalanes deportivos

    "Queremos que Avilés figure en los mapas náuticos del Cantábrico", dice Bada

    22.04.2015 | 02:06

    El Club Náutico Marina de Avilés-La Peñona se hará cargo en los próximos días de la gestión de los 233 amarres de los pantalanes deportivos de la ría de Avilés. El consejo del Puerto acordó ayer la concesión del servicio a esa entidad -la única que se presentó al concurso- por un periodo de cuatro años. Mario Bada, presidente del club, aseguró ayer que la entidad toma las riendas de los pantalanes con el objetivo de que Avilés "figure en el mapa de la náutica en el Cantábrico".
    Bada explicó que en las próximas fechas se formalizará la concesión y la idea del club es hacer "una transición lo menos traumática posible para los usuarios". También quiso tranquilizar a los propietarios de las embarcaciones deportivas con base en Avilés en lo referente a las tarifas: "No va a haber subidas importantes; al contrario".
    El anterior gestor de los amarres deportivos, el Club San Balandrán, descartó participar en el concurso por las elevadas exigencias de los pliegos de condiciones. Entre las razones que esgrimió estaban el plazo de adjudicación "excesivamente corto" (entre 4 y 6 años) y que la capacidad de gestión está "limitada gravemente" al tener que someter cualquier decisión a la previa aprobación de la Autoridad Portuaria. La nueva concesionaria, además, tendrá que hacerse cargo del mantenimiento de los pantalanes y de la limpieza de la lámina de agua ocupada por los atraques.
    Energía eléctrica
    El consejo de administración del puerto, además, aprobó la contratación del suministro de energía eléctrica para los puntos de luz propiedad de la Autoridad Portuaria y de la adaptación de los equipos de medida en los suministros. El contrato saldrá en próximas fechas a contratación por un plazo de dos años y un presupuesto de casi 950.000 euros (IVA incluido).