martes, 7 de junio de 2011

Veintitrés empresas presentan ofertas para las obras de mejora en Arnao

El proyecto, que financia el Principado, tiene un precio de 253.319 euros

Arnao, I. MONTES

Un total de 23 empresas se presentaron a la licitación de las obras de mejora de espacios públicos y acceso a las viviendas de la mina de Arnao. El proyecto, que financia la Consejería de Bienestar Social y Vivienda tiene un presupuesto de licitación de 253.318,98 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses. La mesa de contratación de la Consejería ha excluido a una de las empresa por no cumplir los requisitos y ha requerido documentación a otras tres, antes de la adjudicación definitiva del proyecto.

Los trabajos que se ejecutarán consistirán en la reparación de la plazoleta de acceso al castillete de la mina de Arnao y a un inmueble residencial que estuvo durante años vinculado a la explotación minera como sala de calderas y que desde hace años tiene uso residencial y está habitado por una decena de familias. La Consejería pretende, con la realización del proyecto, resaltar el valor del edificio construido por la Real Compañía asturiana de Minas (RCAM) en el siglo pasado, y que no desluzca una vez que abran sus puertas al público la mina y el castillete de Arnao.

Las obras consistirán en la instalación de un pavimento de adoquín de hormigón en la plazoleta, en la que se podrán cuatro nuevas farolas, bancos y papeleras. Asimismo, se renovará la red de saneamiento y se habilitarán 16 aparcamientos para los vecinos del inmueble.

Los más de 253.000 euros que aporta la Consejería, se suman a los cinco millones de euros que se están invirtiendo en la rehabilitación del castillete y la mina de los que el 70 por ciento los aporta la Unión Europea a través de los FEDER y el 30 por ciento restante el Ayuntamiento de Castrillón.

Comienza la quinta campaña en el castillo de Gauzón para preparar el museo

El municipio destina a las labores de consolidación de los hallazgos,
que durarán hasta el próximo otoño, un total de 101.000 euros

Dos técnicos trabajando en las excavaciones en la pasada campaña. ricardo solís

Dos técnicos trabajando en las excavaciones en la pasada campaña.
Piedras Blancas,

Inés MONTES

La quinta campaña de excavaciones en el yacimiento arqueológico del castillo de Gauzón arrancó hace unos días con el desbroce en el Peñón de Raíces y la limpieza de toda la zona. El equipo de arqueólogos que dirigen Iván Muñiz y Alejandro García, está ultimando el calendario para de los trabajos de campo que se iniciarán en los próximos días, una vez que mejoren las condiciones meteorológicas.

Los objetivos de la quinta campaña son los de consolidación de los vestigios hallados en estos años en el perímetro de la fortaleza, en la llamada plataforma superior, la ampliación de los estudios y el inicio del proceso de musealización del yacimiento. La campaña de este año tiene un presupuesto de 101.000 euros y se prolongará hasta el próximo otoño.

Las excavaciones arqueológicas en el Peñón de Raíces comenzaron en la primavera de 2007 promovidas por el Ayuntamiento, desde entonces, se ha invertido casi 500.000 euros. En estos cuatro años, gracias a los hallazgos obtenidos y a las pruebas del carbono 14, ha podido datarse el origen de la fortaleza entre los siglos VII y VIII, casi 200 años antes de lo que la historiografía tradicional mantenía.

El Plan especial que se acometerá en los próximos meses permitirá desarrollar una investigación histórica-arqueológica completa que permita conocer las sucesivas fases históricas (fundación, funcionamiento, ocaso) superando las lagunas que existen sobre la fortaleza de la Asturias medieval. Otro objetivo es consolidar y proteger las estructuras arqueológicas halladas hasta ahora como los restos de la muralla y los muros divisorios internos. La musealización del yacimiento arqueológico permitirá la realización de un recorrido didáctico desde el Peñón hasta el monasterio de la Merced en Raíces Viejo.

El «pavor» de los primeros trabajadores de la mina, que venían del campo y la mar

Los obreros trabajan estos días en la instalación del ascensor-jaula que bajará al visitante hasta las galerías. La jaula original llegaba a la cota -56 dando inicio a un mundo subterráneo y submarino que parece pura ficción. A través de planos inclinados, que llegaban a tener inclinaciones de hasta treinta grados, la mina alcanzaba la cota -200 y progresaba mar adentro hasta el final del campo de explotación, a unos 600 metros en línea recta hacia el Cantábrico.
El «pavor» de los primeros trabajadores de la mina, que venían del campo y la mar
En las entrañas de la mina, entre el ruido de los trabajos, Guillermo Laíne e Iván Muñiz se imaginan el «pavor» de las primeras generaciones de mineros que explotaron Arnao en la primera mitad del XIX (y qué decir de los que lo hicieron a finales del XVI). «Es que aquella gente no era minera, sino campesina y marinera. Para ellos, trabajar dentro de la tierra debía ser tabú». Sus herramientas eran prácticamente las mismas que en las del laboreo agrícola.

En pocos meses, tras Arnao, la Real Compañía Asturiana de Minas abre Reocín y La Florida, en Cantabria, creando una especie de ruta cantábrica del zinc. La Florida es la actual mina de El Soplao, un prodigio de formación calcárea único en el mundo. Pero Reocín y La Florida eran más fáciles de trabajar que Arnao. El principio del fin llega en 1903 cuando se detectan las primeras filtraciones de agua del mar. Coincide con una huelga, no hay mantenimiento y la cosa va a más.

En 1912 otra gran huelga, de un año de duración, condena definitivamente a la mina. El carbón de las cuencas mineras ya se explotaba a pleno rendimiento pero Arnao se muere sola, acosada por el mar, y abandonada por los mineros en busca de mejores condiciones laborales. La Real Compañía, que trató por todos los medios de mantener activa Arnao, se ve obligada a mirar a otras vetas (en 1925 compraría el pozu San Luis, por citar una operación de gran fuste).

Paradojas del destino. Unos meses después de que el castillete de Arnao fuera rehabilitado con su cubierta de escamas de zinc, en 1902, la mina entró en barrena. Fue una explotación complicada pero a la que se le sacó amplio rendimiento. Esas 40.000 toneladas anuales de carbón iban directas a los hornos de la fábrica de zinc, aunque no abastecía todas las necesidades. Para obtener una tonelada de zinc se necesitan siete toneladas de carbón. Las cuentas de producción no salían, por lo que es seguro que la fábrica de la Real Compañía compraba carbón foráneo.

Desde 1915 hasta hace apenas unos meses la mina permaneció cerrada y sellada. Curiosamente la muerte de la mina no supuso el derrumbe de su entorno, Los antiguos talleres se convirtieron en zona de ocio obrero, con salas de billar y biblioteca. Otra sala hizo de cine. La fábrica, lo que después fue la actual Asturiana de Zinc, seguía existiendo, cada vez con mayor ímpetu industrial. Junto al castillete de Arnao hay viviendas, levantadas sobre la antigua sala de máquinas, y las casinas del entorno en primera línea del mar tuvieron también relación con el personal de la fábrica. Incluso en la trastienda de la mina funcionó hasta hace unos años un restaurante que daba vidilla a la zona.

Desde la ría de Avilés a la ría del Nalón, esa franja costera fue de algún modo un coto privado de la Real Compañía, incluida la playa de Salinas, hoy kilómetro cero de un complejo residencial, pero en su día -y no hace tanto- un arenal improductivo.

En el interior de la mina muchas de las paredes permanecen recubiertas de ladrillo, caso insólito. Arnao fue la primera mina de España que usó el aire comprimido para el sistema de desagüe, en 1874. Era una mina sin grisú, pero con carbón autocombustible.

Guillermo Laíne recuerda que «cuando abrimos la mina, después de tanto tiempo cerrada, lo primero que encontramos fue una avalancha de agua». El arqueólogo Iván Muñiz tiene presente en su memoria la experiencia en aquella mina, reabierta por la Brigada de Salvamento Minero en 2009 «oscura y en el más completo silencio». Fue como penetrar en una tumba.

La Historia, así en plural, está llena de guiños. El primer «agujero» en Arnao se abre a finales del XVI como estrategia real frente al carbón de Flandes. Dos siglos y medio más tarde, en 1849, dos ingenieros de minas belgas, precisamente belgas, son los que remueven el proyecto y lo ponen en marcha.

«Eleonore» es testigo mudo de aquel ambicioso intento. «Eleonore» es el nombre de una de las dos locomotoras utilizadas durante décadas para el transporte del carbón desde la playa a la fábrica. Fue restaurada en el Museo del Ferrocarril y la Industria, en Gijón, y pronto volverá a sus orígenes para presidir el espacio verde que sirve de antesala a la entrada de la mina. «Eleonore», nombre que toma de la hermana de uno de los ingenieros fundadores, es un símbolo, el viejo metal recuperado para que las nuevas generaciones no olviden.

El museo de la mina de Arnao, que se abrirá este verano, cuenta con fondos europeos y del Ayuntamiento de Castrillón. El antiguo taller será el centro de interpretación. Toda información es buena pero a Arnao hay que interpretarla desde los sentimientos.

sábado, 4 de junio de 2011

PROXIMAMENTE SE INAUGURADA EL MUSEO DE LA MINA DE ARNAO

Próximamente se inaugurará el Museo de la Mina de Arnao, que ocupará el edificio del antiguo casino contiguo al castillete de la mina (el castillete está incluído en la actuación).
Estoy buscando información sobre los trabajadores de la mina que emigraron a América. Estoy interesada en anécdotas principalmente. También fotos, útiles...
Mi intención es incluir un apartado en el museo dedicada a aquellos trabajadores que se vieron obligados a emigrar, principalmente a Virginia.
Gracias


Plano Arnao


Museo Arnao

PLANO DE ANTIGUAS GALERIAS DE LA MINA DE SANTA MARIA DEL MAR

viernes, 3 de junio de 2011

El monasterio de Santa María de la Merced (siglo XV)

 


En el verano del año 2005 dieron comienzo los primeros trabajos en el yacimiento arqueológico de Raíces (Castrillón), que han dado como resultado la recuperación de un asentamiento monástico del siglo XV: el monasterio de Santa María de la Merced.



Para conocer en detalle todo lo que podemos encontrar en el lugar, nada mejor que leer atentamente las explicaciones que Alejandro García e Iván Muñiz, directores de las excavaciones, hicieron públicas en un artículo publicado en La Nueva España en febrero de 2006:

El pasado altomedieval (siglos X-XII)
Entre los siglos X y XII se construye en un espacio de dunas bañado por el mar una primitiva iglesia de Santa María, cuya primera cita se recoge en un documento fechado en el año 905. Esta iglesia va a ser concedida antes de 1181 a la orden de Santiago, junto con un coto o término jurisdiccional adscrito. No se han podido localizar vestigios arqueológicos de esta fundación, que seguramente presentaría una construcción muy modesta. Por otra parte, los análisis arqueológicos han llevado a refutar la atribución románica de la triple arquería correspondiente a una sala capitular. Dicho capítulo era asociado a la llegada santiaguista.

La fundación del eremitorio franciscano (siglo XV)
Damos un amplio salto en el tiempo y nos situamos en las primeras décadas del siglo XV. En torno al año 1413, un noble de Avilés, Fernando González de Oviedo, funda en el lugar un eremitorio franciscano. Los análisis arqueológicos han llevado a la localización de un alto porcentaje de estructuras originales del siglo XV, que representan la fase más antigua conservada. Entre las dependencias estudiadas se cuentan la nueva iglesia de Santa María de Raíces, levantada en estos comienzos de la decimoquinta centuria; la sala capitular, a la que corresponde la triple arquería de medio punto; como hallazgo de gran importancia se suma el espacio palaciego, con la fachada nobiliaria blasonada por el escudo de los González de Oviedo; finalmente, hemos de añadir un sector de claustro que ha sido reaprovechado por los distintos caseríos de Raíces Viejo. Labores de recuperación de la fachada palaciega construida a comienzos del siglo XV. Para estas obras se emplearon canteras situadas en las inmediaciones, de las que se extrajo principalmente arenisca, utilizada tanto para la fábrica pobre de mampuestos como para los elementos arquitectónicos de mayor dignidad, donde se sirvieron de sillares muy bien trabajados.

La fase mercedaria (siglos XV-XVI)
A mediados del siglo XV los frailes franciscanos son expulsados y en su lugar ocupan el eremitorio de Raíces los frailes mercedarios. Son ellos los que dotan al conjunto del nombre con el que va a ser conocido a partir de entonces: monasterio de Santa María de la Merced. En el siglo XVI se levanta una nueva fachada monumental, que cuenta con un impresionante trabajo de sillería en la puerta de entrada, coronada por la celda del comendador y el escudo de la Merced. A esta fase corresponde igualmente la transformación de la sacristía eclesiástica en panteón funerario de la familia Alas Pumariño, bajo denominación de capilla de Nuestra Señora de la Luz.

El abandono: los orígenes de Raíces Viejo
A fines del siglo XVII los frailes mercedarios se trasladan al nuevo convento situado en el barrio avilesino de Sabugo. La capilla de la Luz mantiene las funciones funerarias hasta comienzos del siglo XIX. Pero los nuevos protagonistas son los campesinos de Raíces, que ocupan las dependencias y cultivan las tierras mercedarias. En el siglo XIX, los bienes monásticos son desamortizados y adquiridos por los propios vecinos del lugar. Las estructuras del eremitorio son reaprovechadas en los nuevos caseríos, algo que ha permitido conservar intacta gran parte de las construcciones monásticas más antiguas.








Petrus

miércoles, 1 de junio de 2011

Castrillón busca su mina de oro

El concejo calcula que la apertura de la explotación de Arnao, dos siglos después de cerrarse, captaría 50.000 turistas

Interior de la mina, uno de los recorridos que podrá hacer el visitante. FERNANDO ROBLES

01/06/2011 00:00 /
El próximo mes de agosto la mina de Arnao podrá reabrir sus puertas y convertirse en el más importante recurso turístico de Castrillón. Hasta ahora, lo eran sus playas, pero la intención es que lo que fuera la Real Compañía de Minas le permita al concejo ser un referente dentro del turismo minero. Por ello, la primera mina de carbón vegetal en España abrirá sus puertas dos siglos después de que una inundación obligara a cerrarlas.
En los últimos meses se ha trabajado para que las antiguas galerías, en las que trabajaban los mineros de la localidad y por la que, según se dice, llegó a pasear la reina Isabel II, caminen numerosos visitantes. Todos ellos podrán reconstruir la historia del primer pozo vertical de España. Además de descender a las galerías (en ascensor) y andar por ellas se podrá consultar documentación sobre el día a día de la localidad.
Las aspiraciones del Ayuntamiento de Castrillón, que hace cuatro años puso en marcha el proyecto turístico y de recuperación de la zona, es que sean muchos, miles, los que se acerquen hasta Arnao. Las previsiones que manejan son que en su primer de año de funcionamiento sean más de 50.000 las personas que visiten las instalaciones de la mina.
“Esperamos que tenga éxito, porque va a ser un revulsivo económico, especialmente para el comercio y la hostelería”, explica la alcaldesa de Castrillón, Ángela Vallina, quien confía en que así sea dado el interés suscitado en los diversos congresos mineros en los que ha participado el consistorio últimamente. El ayuntamiento ha sido el que ha llevado a cabo las obras de acondicionamiento gracias a los fondos europeos Leader y también a aportaciones municipales (este año tiene presupuestado más de dos millones del presupuesto local).
La intención es que una vez se ponga en marcha la mina no tenga que ser la administración la que corra con los gastos de su mantenimiento y el personal que precise, sino que sea capaz de autofinanciarse a través de las entradas que habrán de pagar los visitantes. A falta de concretar el precio de las mismas, lo que tiene previsto el consistorio es establecer dos tarifas: una genérica y otra para grupos y estudiantes. Las obras de acondicionamiento de la mina de Arnao está previsto que acaben a finales del próximo mes de julio y que, días más tarde, la instalación ya pueda recibir a sus primeros visitantes.